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Puedo hacer cerveza el resto de mi vida: Alfredo

Madueño Growler

Por: Anabel Manzano “Lupulina

Ciudad de México, Marzo 27- Que tu creación sea reconocida te hace sentir que el camino recorrido, con todos sus obstáculos, valió la pena y si la pasión es auténtica te vuelves más fuerte para superar otros tantos.

Hace cuatro años las cosas no iban bien para Alfredo Santaolalla, cervecero de Madueño. Había llegado a un callejón que parecía no tener salida. Sus cervezas no mejoraban y el equipo que usaba tampoco se lo permitía.

“Tenía problemas con mis cervezas, no obtenía los resultados que quería. Usaba fermentadores de plástico de los cuales nunca he sido fan”, recuerda.

Entonces dijo a su esposa que vendería el equipo, en ese entonces de 15 galones, y dejaría de producir. El externarlo sólo le confirmó que la historia de Madueño no terminaba ahí.

“En una de esas me metí a Craigslist (sitio web de anuncios clasificados) y vi un fermentador de acero inoxidable que tenía alguien a la venta, lo contacté y sin pensarlo fui y se lo compré, es así como conocí a Jonathan Díaz de Cervecería Legión (Mexicali)”, comenta.

Alfredo descubrió la salida del callejón. Sus cervezas mejoraron, aprendió nuevas técnicas, usó controles más estrictos y comenzó la siguiente etapa de su cervecería: el Tasting Room.

¿Por qué no simplemente se rindió y regresó a su antigua vida?

Alfredo en “sábado de cocinada”

“Soy muy impulsivo y me valió. Me arriesgué a invertir porque no me quise dar por vencido y me di cuenta que es algo que de verdad me apasionaba y podría seguir haciéndolo por el resto de mi vida. Existe una sensación muy interesante que sucede cuando alguien prueba un producto tuyo, le gusta y te felicita. Supongo es la misma sensación que experimentan los chefs al ver sus creaciones reconocidas por los demás”, expone.

En 2013 compró ollas de 25 galones y el fermentador era un brewhemoth de 17 galones. Con más y mejor producción en octubre de 2014 inauguró su punto de venta en Plaza Fiesta.

Alfredo aspira a mantener e incrementar la calidad de sus cervezas, pero también a dedicarse por completo a cocinar y vivir decentemente de ese trabajo.

“Espero ansioso ese momento. El que crea que siendo cervecero artesanal se hará rico está en un grave error, pero mínimo tal vez se puede vivir decentemente de esto”, afirma.

Game of Beers

 

Cervezas del “Dragón del Lúpulo”

Las cervezas de Madueño son una ventana abierta al mundo de Alfredo, en el que un dragón te da la bienvenida para luego sumergirte en la Matrix a fantasías medievales y nórdicas, hasta llegar a la mitología egipcia, todo mientras escuchas rap de fondo.

Madueño cuenta con cinco cervezas de línea, se trata de Aphrodisiac (Hoppy Wheat), Hops&Dreams (IPA), Persephone (Peanut Butter Milk Stout), Horus (Oatmeal Stout) y Thoros (Red Rye IPA). A esta lista también pertenece Orion (Rye Pale Ale), cuya producción se pausó por la dificultad de conseguir lúpulo Galaxy.

Cervezas de ocasión: Merovingian (French Saison), Melissandre (Imperial Red Rye IPA), Notorious (Juicy NEIPA), Legendairy (Imperial Milk Stout), Singularity (SMaSH IPA, California Love (Double IPA), Aruba (Tropical Wheat) y Loves&Hates (IPA, hermana de Hops&Dreams),

Dentro de los planes de Alfredo está incrementar su oferta con cervezas lager.

Colaboraciones

Valhalla (Belgian Pale Ale) es el resultado de la colaboración entre Madueño y Cerveza Fauna (Mexicali), a la que se le añadió brett (Brettanomyces, hongo unicelular importante en la fabricación de cerveza y del vino, ya que es resistente al alcohol).

“Tengo una colaboración pendiente con Brujos Brewing que suspendimos porque estábamos construyendo la nueva cocina, pronto habrá que hablarla de nuevo”, refiere.

 

Colaboración con Fauna

 

Small batches & local releases

Alfredo comenzó haciendo cerveza en una olla de siete galones y actualmente cocina en equipo con capacidad para 150.

A principios de año cambió su cocina en Tijuana a un espacio más grande que le permitirá crecer. A la fecha cocina 4 BBL´s (124 galones) por semana, pero con sus tres fermentadores tiene capacidad de doblar la producción.

“Aún somos chicos en comparación de otras cervecerías de la Baja (California) que tanto admiramos”, refiere.

El concepto de Madueño es hacer lotes pequeños y lanzamientos locales de cervezas muy bien hechas, que sean buscadas por mercados específicos. De tal forma que cervecerías como Tired Hands (Ardmore, Pennsylvania) y Monkish (Los Ángeles), son el modelo a seguir.

Alfredo está consciente que para seguir creciendo necesita integrar a su menú estilos lager, pero de momento su principal apuesta es que a su marca lleguen paladares bien definidos.

Madueño sólo se vende en Tijuana, aunque ya hizo sus primeros envíos a Kaiser (Zapopan) y en unos días llegará por primera vez a la Ciudad de México en Hoppy House (Condesa).

 

 

Con todo el respaldo familiar

Alfredo tiene cuatro hijos: la mayor es una niña de diez años, seguida de un varón de ocho y gemelos de tres años, quienes junto con su esposa Bárbara son su principal fuerza.

Además, el apoyo de Bárbara ha sido fundamental para el proyecto Madueño, ya que aportó la mitad del capital inicial para echar a andar la cervecería en la que también depositó su fe.

“Sin la ayuda de mi esposa desde el principio ninguna de estas etapas las hubiera logrado. Tengo un trabajo difícil, pero creo que el de ella es aún más. Y en el caso de esta segunda etapa de expansión, tampoco hubiera sido posible sin la ayuda de mi padre, Alfredo López y mi madre, María Madueño”, expresa.

Cerveceros de Baja California

 

Movimiento cervecero artesanal define a ‘La Baja’

Santaolalla observa como cada día abre una nueva cervecería, pero otra cierra.  Un movimiento cada vez más nutrido de homebrewers que buscan incorporarse al ámbito comercial, pero que al final por no regularizarse su actividad se queda en hobby.

“Veo el movimiento artesanal definiendo a La Baja (California) en particular, así como en su momento empezó a definirlo la industria del vino. Tengo mis taps abiertos en el Tasting Room a cerveceros emergentes”, afirma.

Comenta que para la mayoría de los homebrewers la primera figura a seguir es John Palmer y enseguida Jamil Zainasheff, con quienes se aprenden las bases para hacer cerveza a través de sus libros y podcasts.

“Son esenciales al iniciar en este ámbito, fuera de esto la experimentación es lo que te hará aprender de tus errores y si te atoras no dudes de preguntar en los foros (de cerveceros), lo que tú has cocinado otros mil usuarios ya lo cocinaron cinco veces más y te pueden compartir sus experiencias”, indica.

Alfredo considera que ubicarse en la frontera les permite conseguir insumos con mayor facilidad y frescura, también tienen oportunidad de acceder a créditos en Estados Unidos, “sin embargo, en México hay mucho capital de inversionistas siempre dispuestos a hacer su dinero rendir y conseguir insumos, así como los puede importar Raúl Funes para todos nosotros, lo puede hacer cualquier otra empresa, en realidad no están en tanta desventaja los cerveceros del interior”, sostiene.

Los plantes de Alfredo a corto plazo incluyen poner a funcionar al cien por ciento la nueva planta cervecera, llenar sus 12 taps con producción propia y abrir una sucursal altera en la zona centro de Tijuana.

“Y en un futuro cercano atacar otras ciudades como Ensenada, así como de vez en cuando enviar uno que otro barril al interior”, revela.

Menú cervecero en Madueño

 

Imágenes cortesía de Madueño

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