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Los seis llamados de Charlie Kaminari

Charlie y sus hijos

 

Por: Anabel Manzano “Lupulina

Ciudad de México, Agosto 09- Iniciaba 2011, Charlie administraba cafeterías de preparatoria en Tijuana, sus días transcurrían entre adolescentes hambrientos y lineamientos escolares.

Una de esas noches invernales llegó a casa, se tumbó en el sofá y comenzó a pasar de un canal a otro hasta que un programa capturó su atención: Brew Masters de Dogfish Head, que transmitía Discovery Chanel, “fue cuando descubrí que se podía vivir de hacer cerveza”.

Era el primer llamado para Charlie: imaginar y soñar.

“Después un amigo entró a estudiar para ingeniero químico farmacobiólogo, le dije que le iban a enseñar hacer cerveza y que cuando supiera me enseñará, pero eso nunca llegó (risas)”, recuerda.

Charlie se mudó a La Paz, Baja California Sur para continuar administrando comedores. Tardó un año en volver a la ciudad de los burro-zebras, a dar vueltas en el círculo de los comedores, la vida transcurría sin demasiada novedad, al menos en apariencia.

La nueva ubicación de Charlie era el comedor de una preparatoria en Playas de Tijuana, en la que se impartía la especialidad de bebidas y alimentos, “me enteré que a los muchachos de sexto semestre en sus prácticas finales les enseñaban a producir cerveza”.

 

Daniela

Segundo llamado, fuerte y claro: ¡a cocinar!

Porque nadie se convierte en cervecero de la noche a la mañana, Charlie pasó ocho meses sumergido en literatura sobre cerveza casera antes de hacer su primer lote. YouTube,  podcast, libros y foros, fueron algunas de sus fuentes más consultadas.

“Toda esa información está en inglés, así que al no ser 100% bilingüe fue un poco más complicado”, recuerda.

Concluido ese paso, Charlie investigó dónde comprar insumos y en 2013 hizo su primer batch, usando el kit para preparar cerveza de Funes Shop.

La cajita contenía la receta de una Pale Ale con sus respectivas instrucciones. Y así elaboró otros dos lotes, como quien utiliza pequeñas ruedas de entrenamiento en la bicicleta, antes de perder el miedo a caer.

“Después empecé a armar recetas y fue un desastre, pero de mucho aprendizaje”, Charlie probó clonando recetas con algunos ajustes, el resultado fueron pequeños ‘frankensteins’, entre ellos una India Pale Ale (IPA) con las características de una Amber Ale, por abusar de los granos, “no los conoces y crees en las descripciones”.

Tercer llamado: el del Tijuana Homebrew Club.

Fue cuando realmente despegué como cervecero casero”, considera Charlie.

La crítica y retroalimentación de productores de cervecerías como Insurgente, Lúdica y Paralelo 28, fueron vitales en su camino.

Charlie comenzó a colocar su cerveza en Paralelo 28 y entró a trabajar en La Embajada Bar, en donde también vendió barriles. Recibió buenos comentarios y supo que era momento de ir enserio.

 

Kaminari Tap House

Cuarto llamado: aprendiendo a vivir de una pasión.

El propietario de La Embajada Bar se interesó en comprar equipo y colocó a Charlie como cervecero a cargo, “ya me pagaban por hacer cerveza”.

Así nace Cervecería Santo Grial. Ya sin las ruedas de apoyo en la bicicleta, Charlie se lanza al ruedo acompañado de una Pale Ale y una IPA, con las que obtiene dos medallas de plata en el Ensenada Beer Fest.

Entonces la vida puso a prueba a Charlie.

El dueño de La Embajada fue asesinado, justo cuando Santo Grial iniciaba el despegue en la escena cervecera local.

 

Quinto llamado: emprendimiento cervecero.

El nombre Kaminari, está compuesto por las iniciales de Karla, hija menor de Charlie, Aaroon, su hijo mayor, Marlen, su esposa,Iara, su segunda hija, Navarro, apellido de Charlie y Rico, apellido de su esposa.

Varios interesados en invertir en la cervecería se acercaron a Charlie, pero fue hasta que conoció a Daniela Becerril que decidieron ponerla en marcha.

La historia de Charlie y Daniela se remonta a los meses previos a la desaparición de Santo Grial, ella visitaba La Embajada y se había enganchado con la producción de Charlie. Cuando el negocio cierra él regresó a vender su producto a otros bares y Daniela le propone asociarse.

“Me dice ‘sabes, quiero invertir’ y ahí nace esta sociedad, estaba súper motivada, con muchos sueños y metas similares, así como ganas de trabajar, además era experta en logística, ya que trabajaba en UPS (proveedor de logística más grande del mundo)”, indicó.

Así es como en julio de 2016 nace Kaminari Brewing, que este fin de semana inicia el camino en el sexto llamado: apertura de su Tap Room en Plaza Fiesta.

Con 13 llaves, siete llenas con su cerveza y el resto de cervecerías invitadas como Transpeninsular y Benton.

La apertura del Kaminari-Tap se da en un momento complicado para el Movimiento Cervecero Independiente (MCI) , pues La Plaza comenzó a ser invadida por antros con cerveza comercial como elemento central en su oferta.

Sin embargo, si hay algo que caracteriza a los cerveceros independientes es su persistencia y unidad, por lo que Kaminari llega a reforzar la presencia artesanal en este espacio, uno de los más representativos del MCI.

“Tenemos confianza en nuestro producto y en la gente que sigue el movimiento. Esto no lo van a parar nadie”, afirma Charlie Kaminari.

 

 

*Imágenes: Lupulina y Charlie Kaminari

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