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Porqué la cerveza no se bebe ‘bien muerta’

cerveza no se bebe fría

 

Ciudad de México, 31 de Octubre- Beber cerveza es una experiencia que involucra todos los sentidos y empieza desde que destapamos la botella, con esos primeros aromas que brotan.

Para no perdernos de este ‘viaje por el mundo cervecero’, recomendamos vaciar la cheve en un vaso, si prefieren pueden elegir uno para cada estilo (http://amantesdelacerveza.club/2017/06/17/como-se-debe-beber-una-cerveza) o uno tradicional.

Pero todo esto puede arruinarse si enfrían demasiado su cerveza o congelan el tarro, ya que no percibirán sus aromas, sabores y textura. Y es que las cervezas artesanales, dependiendo del estilo, resultan complejas y si se enfrían demasiado será complicado obtener lo mejor de cada una.

Sin meternos mucho en líos de clasificaciones, las cervezas claras podemos beberlas más frías que las oscuras, en las que apreciarán mejor sus sabores si están templadas.

 

Más mitos…

 

cerveza clara y oscura

 

¿Les suena ‘las claras son más suaves y las oscuras más pegadoras? ¡falso, no siempre es así!, podemos encontrar cervezas claras como las Belgian Golden Strong, ¡con 10% de alcohol! comparándola con una Brown Ale de 5%.

Otra creencia también es que las artesanales son más fuertes, pero realmente se puede hacer la cerveza de cualquier grado de alcohol que uno desee y existen ejemplos artesanales de baja y alta graduación como las Table Beers, que pueden tener menos de 3 grados de alcohol.

Esta característica de lo “fuerte”, se debe a que las cervezas artesanales son hechas con 100% malta y las comerciales suelen estar fermentadas con adjuntos como el arroz o maíz.

 

malta y cerveza

 

¿Cómo elegir una chela?

 

Existen alrededor de 117 estilos de cerveza, organizados en 34 categorías, según el Beer Judge Certification Program o BJCP (es una organización estadounidense que busca desarrollar y fomentar el conocimiento, comprensión y apreciación de los diversos estilos de cerveza, sidra e hidromiel, existentes en el mundo.)

Pueden comenzar con un sabor limpio, refrescante y bajo de amargor (cheves de trigo Blonde Ale, Kölsch, Pilsner, o hasta una Belgian Pale Ale, o con un poco más de malta las Altbier, que son cervezas sencillas). Si después se les antoja subir la intensidad, pueden probar sabores a caramelo (Amber Ale, Red Ale, Brown Ale) y quizá zambullirse en notas amargas, cítricas y frutales con alcohol moderado (Pale Ale, Session  IPA), hasta llegar a un sabor complejo con notas fuertes que van desde los frutos secos, especias, madera, chocolate y café (Scottish, Saisson, Porter, Stout, Strong Ale, hasta una Barley Wine).

 

Imágenes vía web

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